Orientar la evolución de la ciudad teniendo en cuenta la escasez de suelo y la alta consolidación urbana, priorizando la regeneración y actualización de la ciudad existente.
Marco Estratégico de la Agenda Urbana Melilla 2030
El Marco Estratégico de la Agenda Urbana Melilla 2030 define la visión, las prioridades y la estrategia que orientarán el desarrollo de la ciudad durante los próximos años. Partiendo de los resultados obtenidos en la fase de diagnóstico, establece los objetivos y líneas de actuación necesarios para dar respuesta a los principales retos y oportunidades identificados en Melilla desde la perspectiva del desarrollo urbano sostenible.
La estrategia se ha definido siguiendo la metodología de la Agenda Urbana Española, adaptando sus principios y objetivos a la realidad territorial, social, económica, ambiental e institucional de la ciudad. De este modo, el Marco Estratégico constituye el nexo entre el diagnóstico y el Plan de Acción, transformando las conclusiones del análisis en una estrategia de intervención coherente, viable y orientada a resultados.
La estrategia para la implementación de la Agenda Urbana Melilla 2030 se estructura en ocho objetivos estratégicos y veintidós líneas de actuación. Estos elementos definen las principales prioridades de actuación para avanzar hacia una ciudad más sostenible, contribuyendo al mismo tiempo a la consecución de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y de los principios promovidos por la Agenda Urbana Española.
Objetivos y líneas de actuación
A continuación se presentan los ocho objetivos estratégicos del Marco Estratégico de la Agenda Urbana Melilla 2030, junto con las líneas de actuación actualizadas que se desprenden del documento de trabajo remitido.
Garantizar condiciones dignas, seguras y asequibles de acceso y permanencia, abordando carencias del parque residencial y situaciones de vulnerabilidad.
Reforzar la base económica hacia un modelo más diversificado y competitivo, reduciendo fragilidades estructurales y mejorando la autonomía económica.
Avanzar hacia un modelo urbano con mayor capacidad de afrontar retos ambientales, reduciendo vulnerabilidad ante riesgos climáticos y mejorando la gestión de recursos.
Transformar progresivamente la movilidad hacia un modelo más accesible y eficiente, reduciendo la dependencia del vehículo privado y reforzando alternativas.
Reducir desigualdades sociales y territoriales, mejorando la inclusión, la igualdad de oportunidades y el ejercicio efectivo de derechos.
Usar la transformación digital para mejorar la gestión urbana y los servicios públicos, promoviendo igualdad de oportunidades y evitando nuevas brechas.
Consolidar una administración local con mayor capacidad estratégica, técnica y operativa para diseñar y ejecutar políticas públicas eficaces.